KONPROMISOA · COMPROMISO

Aviron Bayonnais Rugby Pro

El club de rugby que conecta Iparralde con Hegoalde

Con más de un siglo de historia, el Aviron Bayonnais lleva por bandera el arraigo a la cultura vasca

Texto: Irene Mireia Vera Pérez

Jugadores del Aviron Bayonnais Rugby Pro.Foto: Cedida

Las gradas del Stade Jean Dauger de Bayona están repletas de aficionados con camisetas blancas y azules que entonan al unísono el himno Peña Baiona. Antes incluso de que arranque el partido de rugby, ya ha quedado claro que el legado del Aviron Bayonnais trasciende la dimensión deportiva. No se trata simplemente de un equipo local, es el símbolo que representa a esta ciudad de Iparralde y que empapa todos los ámbitos de la vida cotidiana.

Si bien atesora más de un siglo de historia, el Aviron Bayonnais no se fundó originalmente como un club de rugby. Concretamente, nació en 1904 a partir de la rebelión de veintiocho jóvenes remeros contra el presidente de la Société Nautique de Bayonne. Cansados de discrepancias con la dirección del club náutico, el grupo de atletas constituyó su propio club en el primer piso del Café du Théâtre bayonés. Lo bautizaron con el nombre de Aviron Bayonnais en referencia a sus raíces asociadas al remo, y adoptaron el azul cielo y el blanco como colores oficiales. Poco a poco se fueron incorporando otras disciplinas y finalmente, en 1906 se creó la sección del rugby después de que el estudiante Pierre Fabre llevase la pelota ovalada al club.

Alcanzó su primer hito deportivo en 1913, cuando conquistó por primera vez el Campeonato de Francia. Esta hazaña se repitió dos veces más, en 1934 y 1943, sumando así tres campeonatos nacionales.

En su palmarés también se cuentan dos victorias en el Challenge Yves du Manoir en 1936 y 1980. A lo largo de su trayectoria, el equipo ha sido protagonista de numerosos ascensos y descensos entre el Top 14 y la Pro D2. No obstante, el equipo recobró sus fuerzas tras los altibajos y se volvió a abrir paso en la máxima categoría en 2022. Otro año memorable para el Aviron Bayonnais Rugby Pro fue el 2025, cuando terminó cuarto en la fase regular y llegó a las semifinales del campeonato después de más de tres décadas. Actualmente, el Aviron Bayonnais posee una estructura de formación que merece la pena reseñar, con una escuela de rugby que reúne alrededor de 300 niños y niñas de entre 5 y 15 años. La acogida, formación y organización de la cantera de este club le ha permitido recibir la máxima distinción de la Federación Francesa de Rugby, el label de tres estrellas.

Así pues, la estructura de formación reúne cuatro equipos de élite juvenil llamados Gaudermen, Alamercery, Crabos y Espoirs, así como un centro de formación.

La historia del Aviron Bayonnais no se puede explicar sin hablar de la rivalidad que mantiene con el Biarritz Olympique. Ambos clubes han participado en el Derby Basque, un enfrentamiento que se remonta a principios del siglo XX, pero que alcanzó su pico en 1932, cuando el Aviron se impuso en la final del Campeonato de Francia con un 13-8. Actualmente, el Biarritz milita en segunda división y los aficionados no pueden disfrutar del que era uno de los partidos más esperados de la temporada.

Arraigo y tradición

El equipo de rugby mantiene un estrecho vínculo con la cultura vasca que se refleja en distintos elementos de su identidad. Entre ellos destaca su mascota oficial, un pony pottoka, considerado uno de los animales más representativos del imaginario vasco. Igualmente, su escudo incorpora símbolos como el lauburu y en numerosas ocasiones han llevado la ikurriña o sus colores en su camiseta. Varias veces, además, el Aviron Bayonnais ha trasladado sus partidos de Top 14 al Reale Arena de Donostia, atravesando la muga para jugar como local.

Uno de los lugares en los que la conexión entre Hegoalde e Iparralde se hace especialmente palpable es en el Stade Jean-Dauger. Desde este estadio se puede observar cómo las camisetas y bufandas blanquiazules conviven con ikurriñas ondeando en el aire, convirtiendo el sentimiento de arraigo de los aficionados en una realidad visible. Como muestra de esta integración, el club bayonés lanzó el año pasado el proyecto Haizean en colaboración con las federaciones de rugby de CAV y Navarra, AB Formation y la Asociación AB, además del respaldo del fondo europeo POCTEFA. Esta iniciativa transfronteriza tiene el objetivo de fortalecer el rugby femenino y la formación deportiva en los Pirineos, además de potenciar las alianzas entre clubes y federaciones a ambos lados de la frontera. Una apuesta que se suma a una trayectoria de compromiso con el deporte y el territorio, reconocido en los Hitz Sariak 2026.

Philippe Tayeb, compromiso con el territorio

Al frente del Aviron Bayonnais, su presidente Philippe Tayeb ha impulsado una forma de entender el rugby que trasciende los resultados deportivos. Su proyecto se construye en la competición, la formación de jóvenes, el desarrollo del rugby femenino y el compromiso con el territorio. Bajo su liderazgo, el club ha reforzado sus vínculos con Hegoalde, convencido de que el deporte puede ser también un espacio para compartir valores, generar oportunidades y estrechar lazos entre generaciones.